Prunus Armeniaca

3.19.2006

A D A P T A C I O N



Los siguientes párrafos no van a tratar de ahondar en conceptos espirituales que nos atañen como seres duales, típicos de una diáspora, sino más bien sobre las distintas maneras en las cuales nos hemos solido adaptar a los cambios rotundos del tiempo, sea en el lugar que sea... A toda hora y en todo lugar ! ! !

Lo que me hizo reaccionar ante este fenómeno de la rápida adaptación y al trote paralelo con las tecnologías venideras o estilos contemporáneos fue que hace dos meses un amigo armenio de Chicago, miembro de Prunus Armeniaca, me regaló una de esas pulseritas de goma. Sí, sí...esas que todos usan pero no saben porqué...Esta es naranja, y por ello le doy uso. En ella se ve inscripta la leyenda "Armenian Relief", y según David, fue realizada independientemente por los alumnos Armenios de un High School de Chicago para enviar dinero a Armenia con la venta de ellas. La adaptación inteligente suele generar una independencia prudente.

A través de la Historia de Armenia, se pueden extraer conclusiones directas. Tras invasiones arábicas, mongoloides, iranias, mamelucas, europeaizantes cruzadas y demás, el armenio supo "adaptarse", a la fuerza seguramente, con la dominación imperante de cada época. Lo importante es que en cada caso, siempre se mantuvo una clave: No Perder la Identidad. Por ejemplo, esta pulserita que todavía tengo en mi muñeca derecha nada tiene de armenio, salvo la palabra ARMENIAN, que para mi es más que suficiente sabiendo el propósito para el cual fue creada la misma.
Un ejemplo más notorio es lo que ocurre con los ultra famosos System of a Down. El New Metal para nada es musicalmente pariente directo de las melodías de Komitas o de Khatchadur Avedissián, pero de la misma manera que ocurre con el ejemplo anterior, nadie puede evitar notar que hay un ingrediente Armenio en el aura que el grupo contagia en sí a sus fans. Más allá de sus reclamos para con el flagelo del Genocidio Armenio, ya con solo mirar las facciones de las caras de estos muchachos, cualquiera que haya conocido a alguien de origen armenio, no los confundiría a ellos con neozelandeses o incas.

La lista sería interminable.
Para la diáspora armenia, la Adaptación es relevantemente necesaria. Claro está que el peligro de perder concientemente la identidad es alta. Pero mismo ello, no tiene un patrón predeterminado de detonación en cada ser. Años podrán pasar sin sentir hacer algo para con la Identidad Nacional de uno, pero talvés en el minuto menos pensado el Big Bang interior puede hacer realizar una de las más maravillosas obras para el destino de una Nación.

Adaptación inteligente, independencia subsistente y prudente.

Hasta la Próxima!!!

3.11.2006

Tiblis Kalar (Ciudad Calurosa)

Bueno, bueno, más vale tarde que nunca. Un saludo cordial desde el maravilloso de Tiflis. Juan, Mariano Azad, hola y parev; ciao Sona, hello Davidian, zdravei Florinka.

Pues, voy a intentar escribir algunas cositas sobre Tbilisi, alias Tiflis, pero no pienso que sea posible hacerlo en debida plenitud. Pero bueno, vamos a empezar por algunas que otras palabras sobre la historia de la armenidad “tiflisiana”. Ésta cuenta con muchas decenas de años, un español diría “desde los tiempos de Maricastaña”.

Bromas aparte, varios zares georgianos atraían a los armenios estableciéndoles en Georgia y en Tiflis en particular, para, según los historiadores georgianos mismos, “desarrollar el comercio y la capital construyéndose, ya que los georgianos mismos por naturaleza no estaban dispuestos a estas cosas”. Además, la mayoría de los edificios de Tiflis construidos con el “gusto” europeo, debe al carácter emprendedor de los armenios, cuya populación en la ciudad a finales del siglo XIX constituía unos 70-75%.

Tiflis, la ciudad de Sayat Nova, Raffi, Sundukián, Hovhannés Tumanián, Armén Tigranián, Aram Khachaturián, Serguey Paradjanov y muchos otros…

Bueno, como he dicho, es imposible contar todas las peculiaridades de la vida de la armenidad de Tiflis de una vez. Por eso voy a contaros la situación de hoy.

Pues, la caída de la URSS causó una amplia emigración de la populación, lo que tocó muy fuerte a la armenidad intelectual de Tiflis. El famoso teatro armenio Petrós Adamián situado en el barrio armenio de Havlabar se veía en un paréntesis de intranquilidad debido a la crisis económico y social. Pero afortunadamente, aunque el nivel de la vida no se ha elevado mucho, el funcionamiento del teatro se ha reiterado. Ya hace un par de años que el teatro empezó a hacer giras artísticas por las diásporas armenias no lejanas, tales como la de Rusia y la de Irán. Por cierto, dentro de unos pocos días se abre la temporada teatral. Y el primer espectáculo será “Namús” de Shirvanzade.


Tiflis, a principios del siglo XX.


Bueno, me limito a eso para que pueda y tenga que escribir algo más la próxima vez.